LA CRISIS DE ENTREGUERRAS
Cuando murió, en 1923,
Blas Aguilar ya había entregado el relevo a su hijo Luciano
quien, con su heredero Emilio Aguilar Barbany, tuvo que afrontar
con mucha imaginación la profunda crisis existente.
En 1926 la empresa,
con su nuevo nombre Luciano Aguilar, Sucesor de Blas Aguilar,
traslada sus oficinas a los actuales locales de la Calle Mallorca
no. 279.
En 1932 se incorpora a la empresa Carlos
Aguilar Barbany llevando la gestión y administración
interna.
Durante la guerra
civil española y la II Guerra Mundial dada la imposibilidad
de importar materiales del extranjero, se inician contactos con
varios fabricantes nacionales, a fin de representar sus
materiales en nuestro país.
En 1960 se liberaliza
en España el comercio exterior, nuestra empresa finaliza
las colaboraciones con fabricantes nacionales y agiliza la importación
de equipos extranjeros mediante licencias de importación.
DIVERSIFICACIÓN
Y CONSOLIDACIÓN
Entre 1961-1964 se firman contratos
en exclusiva con importantes empresas extranjeras constructoras
de maquinaria y Emilio Aguilar Ferrer, hijo de Emilio Aguilar
Barbany, tiene la gran idea de abrir las divisiones de envase,
embalaje y alimentación justo en el momento que dichos
sectores se iniciaban en España.
En 1970 la firma
se transforma en sociedad anónima, con denominación
“Luciano Aguilar S.A.”
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